As personagens
Las Polacas
Vitimas e
Guerreiras
Una carta. Un sueño. Una mentira.
Vinieron de Polonia creyendo que se iban a casar. Acabaron en una prisión sin muros.
El encuentro de estas tres mujeres propicia una oportunidad única para darle la vuelta a la situación: un plan bien urdido para usar la lascivia de su verdugo contra él mismo y alcanzar la ansiada libertad.
Una serie emocionante, inspiradora que arroja luz sobre acontecimientos que permanecieron en la sombra durante mucho tiempo.
Uma jornada através da vivencia
Três Mulheres.Três momentos.
Zofia Wiśniewski
Llegó a Río de Janeiro creyendo que cambiaría la pobreza de Polonia por un matrimonio honesto. En lugar del novio prometido, se encontró con una casa amenazadora y un dueño que la evalúa como mercancía. Zofia todavía tiene la mirada de quien no entiende cómo puede mentir tan hondo el mundo. Pero es precisamente esa fragilidad aparente la que hará que los hombres que la rodean pierdan la razón — y les dará a las tres mujeres la única arma que jamás han tenido.
Jadzia Nowak
Ya han pasado catorce años desde que Jadzia desembarcó en el muelle de Río. Hoy ya no llora más. Ha aprendido a leer a los clientes, a medir al dueño de la casa y a guardar cada migaja de información como si fuese oro. De las tres, es la que más duda de que una huida sea posible — pero también la que más recuerda Polonia con el odio suficiente como para preferir cualquier riesgo. Su corazón se ha endurecido, pero no hasta el punto de olvidar que, un día, ella también tuvo 16 años y un sueño.
Elżbieta Kowalski
Llegó de niña, con la misma edad que Zofia. Hoy es el ama de llaves de la casa: organiza el flujo de las habitaciones, recoge el dinero, aplica los castigos cuando alguien desobedece. Las más jóvenes la llaman “tía” y no imaginan que Elżbieta fue en su día la mujer más solicitada del local. Por debajo de su postura resignada, carga con un archivo silencioso de todos los intentos de fuga que ha presenciado — y de todos los cuerpos que no lograron salvarse. Por eso, cuando Zofia llega, Elżbieta ve algo que las otras no perciben: una última oportunidad de reparar lo que no pudo rescatar.
Una carta. Un sueño. Una mentira.
¿Qué harías si la única arma que tienes es el deseo de tu verdugo?
“El dueño de la casa está obsesionado con Zofia. Los clientes, celosos. Y en medio de este fuego cruzado, las tres mujeres vislumbran lo imposible: una brecha para escapar.
Pero engañar a la Zwi Migdal –la organización criminal que controla la trata de mujeres en Sudamérica– tiene un precio muy alto.”